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Partido Nacional acusa a Salvador y ‘Mel’ de intento de robo de elecciones junto a maras

Salvador y Mel

El oficialismo asegura tener pruebas de los señalamientos contra los líderes de la Alianza de Oposición contra la Dictadura

El Partido Nacional (PN) que ha sido duramente señalado de perpetrar un fraude electoral el pasado 26 de noviembre, ahora arremetió diciendo que quien quiso robarse las elecciones fue la Alianza de Oposición contra la Dictadura.

Declaraciones de Ebal Díaz

El partido oficialista mencionó a Manuel Zelaya, coordinador de la Alianza y a Salvador Nasralla, excandidato a la presidencia por la oposición.

“El Partido Nacional hizo un repliegue para dar espacio al diálogo, al espacio al entendimiento se firmó un convenio con la OEA y el presidente Hernández lo firmó, el otro lo negó, me refiero al ingeniero Salvador Nasralla”, expresó Ebal Díaz, integrante del PN.

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“Es importante que el pueblo hondureño sepa cuáles son los puntos que el Partido Nacional y el gobierno va llevar a la mesa de diálogo y es justamente ese pacto que Salvador Nasralla y Manuel Zelaya con las maras y pandillas y el crimen organizado para impedir el triunfo de Juan Orlando Hernández el pasado 26 de noviembre”, acusó.

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“Hoy tenemos la capacidad de confirmar lo que dijimos en aquel momento que hubo un proceso minucioso de las maras y pandillas de controlar centros de votación donde fueron hasta la casa de los votantes a intimidarlos que si iban a votar los iban a matar”, aseguró.

Díaz dijo tener pruebas acerca de que grupos criminales habrían hecho acuerdos con la Alianza de Oposición y que lo llevarán a las mesas de diálogo.

Carta del Partido Nacional

Nasralla y Mel intentaron robar la elección en alianza con las maras

Después de las elecciones nuestro enfoque principal como Partido Nacional de Honduras ha sido la consolidación de una ruta de paz que permita que avancemos juntos como país hacia adelante.

Aun cuando vemos a grupos extremistas de la oposición encabezados por Salvador Nasralla y Manuel Zelaya  generando actos de violencia apoyados por mareros, crimen, narcotráfico  y los agentes extremistas  internacionales  nunca perdimos la esperanza que los desacuerdos políticos podían ser dirimidos en una mesa de dialogo donde los intereses del país se sobrepongan ante cualquier interés político y/o personal.

Aun cuando Nasralla y Zelaya  siempre  promovieron falsas acusaciones de fraude, repitiendo mentiras y generando odio como un intento premeditado para aislar a Honduras de la comunidad internacional, hemos preferido dejar que los hechos hablen por sí mismos, basados en la confianza y certeza que la comunidad internacional—como lo ha hecho – reconocería que los ciudadanos de Honduras eligieron a sus autoridades Presidencial, Legislativas y Municipales de forma legítima y democrática.

El mundo ha reconocido el proceso democrático Hondureño. Todos los países con los que tenemos relaciones diplomáticas, y por supuesto todos  los aliados estratégicos de Honduras, así como prominentes organizaciones multilaterales incluyendo la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de las  Naciones Unidas (ONU) han manifestado su deseo de trabajar con las autoridades del nuevo Gobierno de Honduras.

En la etapa post electoral vimos a Nasralla y Zelaya  usando estrategias basadas en el cinismo y una práctica antigua y siniestra – su método es la de acusar a otros de lo que ellos mismos son culpables – en este caso los que realmente quisieron robarse las elecciones, al verse perdidos, inmediatamente empezaron a acusar a los legítimos ganadores de lo que ellos mismos habían tratado de hacer: robarse las elecciones.

El Partido Nacional ganó  las elecciones y ganamos a pesar de las estrategias radicales en contra. Desde que ganamos tomamos la decisión de buscar consenso en lugar de conflicto, nos decidimos por el camino del diálogo para poder avanzar como país.

Desgraciadamente, la última comunicación firmada por Salvador Nasralla, Manuel Zelaya y Guillermo Valle, deja claramente establecido que hemos sido demasiado optimistas. Nuestra voluntad de dialogar no es compartida por estas figuras radicales de la oposición.

Nasralla pidió a la ONU facilitar el diálogo  y reconciliación, y ahora después de haber sido invitado por las misma Misión de las Naciones Unidas,  cinámicamente se  ha rehusado a dicha invitación y ha empezado a intensificar las mentiras de siempre y las amenazas de costumbre. En su última comunicación, incluso han revelado sus verdaderos propósitos, llamando “presos políticos” a los mareros que quemaron negocios, destruyeron propiedad pública y privada y sembraron terror. Inclusive, en su comunicación, demandaron que los militares regresen a sus cuarteles con el objetivo claro  de cederle las calles a las maras y a los agentes del caos, la violencia y la destrucción.

Al rechazar el camino del dialogo Nasralla y Zelaya dejan  desenmascarado sus verdaderas intenciones que son las mismas de siempre – el caos, la ingobernabilidad, la desestabilización, la violencia – el método de ellos es el caos,  su propósito es causar  un daño económico grave para el país produciendo retroceso económico, la pérdida de miles de empleos y daños irreparables para el país.

En lugar de aceptar la voluntad popular, estos grupos radicales amenazan al país entero y la economía nacional con el deseo de hacerle daño a Honduras nacional e  internacionalmente.

Su propósito es  desincentivar  la inversión. Su propósito es  provocar daños económicos graves. Su propósito es generar desempleo y momentos difíciles para todos.

A menos que estos grupos radicales reconsideren sus posiciones y se muevan hacia un camino de dialogo y reconciliación no habrá otra alternativa que destapar realidades de lo que realmente han estado haciendo los agentes del caos: – Su plan fracasado para robarse las elecciones en Honduras, – la naturaleza de sus alianzas con elementos criminales, mareros y los agentes internacionales del caos con el objetivo claro y único de desestabilizar el gobierno y como lo dijo Nasralla “hasta que el país se acabe”.

Esperamos que los grupos radicales recapaciten y tomen la decisión correcta de sumarse al diálogo y encausarse por la vía pacífica.

El Partido Nacional de Honduras reafirma su compromiso de trabajar de la mano con el pueblo hondureño, mediante el diálogo y la reconciliación para consolidar una ruta de paz que permita que el país salga adelante.

Dado en la ciudad de Tegucigalpa a los 11 días de febrero de 2018

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO NACIONAL

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