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PRESIDENTE HERNÁNDEZ abre las puertas al diálogo nacional

Hernández COLPROSUMAH Pricphma
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En su primer mensaje dirigido hacia el pueblo hondureño, después de la declaratoria de presidente electo de parte del Tribunal Superior de Elecciones, el mandatario reconoció que es en el pueblo en quien reside la soberanía popular.

Con esa expresión inició su comparecencia para referirse a que mediante su decisión electoral “el pueblo ha hablado”, ejerciendo su derecho a elegir de forma libre y secreta a sus gobernantes, expresó.

“La aceptación de la voluntad de cerca de tres millones y medio de habitantes, traerá paz, concordia y progreso. Como ciudadano y presidente electo de todos los hondureños acepto con humildad la voluntad del pueblo hondureño”.

A la vez consideró que este no es momento para triunfalismos tampoco es momento de celebraciones. “Sí es momento de agradecer desde el fondo de mi alma a todos aquellos ciudadanos que confiaron en mi, que me apoyaron decididamente a pesar de la intimidación que ejerció el crimen organizado, las maras y otro tipo de delincuencia”, expresó el mandatario.

Reconoció el sacrificio que cada quien realizó para lograr el objetivo, incluso algunos a costa de arriesgar su propia vida, comentó el presidente Hernández; por defender la democracia y el derecho de elegir y ser electos.

Por ello a todos ustedes ciudadanos hondureños; nacionalistas, independientes, miembros de otros partidos; hombres, mujeres jóvenes y adultos mayores. A Todos, sin excepción alguna mi gratitud imperecedera; pero sobretodo mi compromiso de no defraudar su confianza, de honrar su esperanza con mucho trabajo, con mucha dedicación, con total determinación para construir de la mano de Dios y del pueblo hondureño una nueva Honduras”.

También se dirigió a quienes no votaron por él y han hecho oposición ‘cívica’; a quienes han protestado con violencia en las calles “El llamado es para que hagan uso del legítimo derecho a  la manifestación pacífica, respetando la integridad física y los bienes de nuestros hermanos hondureños”, expresó.

A renglón seguido dijo que ninguna protesta justifica poner en peligro la vida de otros hermanos hondureños. “Tampoco puede ser expresión legítima de protesta el vandalismo, el pillaje, la destrucción de la propiedad pública y privada”.

También recordó a la población que por encima de las diferencias de partido, más allá de las ideologías, por sobre las diferencias electorales; “todos somos hijos de una misma madre, Honduras”, al reflexionar sobre las tierra que nos acoge, “porque a pesar de las actuales desaveniencias; somos hermanos”, recordó Hernández.

Aquí hizo referencia al lazo común histórico que une a los hondureños, “nos abraza un mismo presente y sobre todo nos espera el mismo futuro como nación”. Por ello expresó que para él es claro que depara una recomposición del terreno político.

“Y la necesidad de reconstruir, con el concurso de los hijos de esta tierra bendita un consenso nacional, que nos permita trabajar en un nuevo país”.  Reconsideración que vino por el estrecho margen que arrojó el proceso electoral y por lo cual los resultados electorales no deben ser utilizados para generar división, odio o destrucción, consideró el mandatario.

“Los recientes resultados nos deben mover a todos los hondureños una profunda reflexión, para que cada uno de nosotros nos examinemos la conciencia, porque es el momento de limpiar el alma de nuestras propias culpas. “Es el momento de reiniciar el camino del entendimiento nacional, de la integración de la familia hondureña y de la unidad de propósitos”.

El presidente Hernández finalizó esta reflexión diciendo que Honduras nos reclama un reencuentro nacional de todos los sectores de la sociedad, buscando en conjunto los objetivos  centrales como nación se deben tener. Hoy es el momento de construir el mañana y el amanecer que iluminará a nuestros hijos, dijo.

“Como presidente electo extiendo mi mano y abro mi mente para escuchar con atención a los demás y promover en un gran diálogo el acuerdo nacional que consolide la paz y la seguridad de todos los habitantes de la república, que fortalezca la ruta de la estabilidad y el crecimiento económico y propicie profundas reformas sociales e institucionales”.

El presidente Hernández cerro su comparecencia con una plegaria pidiendo a Dios que cubra y proteja a cada uno de los hogares hondureños.

CC