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JOSÉ ADÁN CASTELAR: Se apaga una estrella de la literatura hondureña

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ACTUALIZACIÓN.-

El poeta y escritor originario de Olanchito, Yoro falleció la noche del 24 de diciembre en Tegucigalpa.

Una falla en su corazón apagó inesperadamente la vida de un hombre que amó su tierra y se inspiró en ella para escribir innumerables poesías y rimas.

José Adán Castelar se fue en Nochebuena y la Navidad se vistió de luto por la pérdida de un hijo ejemplar de nuestra Patria Honduras.

Último adiós a José Adán Castelar 

 

“Al final nada quedará de mí. Disolución sin gloria ni rencor, antiguo barro hecho cenizas en la hondonada”, escribió hace once años el poeta de la esperanza.

Mucho antes de partir plasmó en su libroCauces y la última estación”, el paradójico final de un grande.

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Lunes 25 de diciembre, 2017

El 24 de diciembre de 2017, marca una fecha amarga para la literatura hondureña tras el fallecimiento del poeta y escritor José Adán Castelar, un hombre que deleitó a generaciones con sus rimas y versos.

José Adán Castelar murió anoche de un ataque al corazón en la ciudad de Tegucigalpa, a la edad de 76 años. Era padre del reconocido periodista que lleva su mismo nombre.

Sus restos serán velados este lunes a partir de las 11:00 a.m. en la funeraria Espíritu Santo del bulevar Suyapa de la capital.

Así recordó su nacimiento hace unos años en una entrevista.

“Yo nací, por casualidad, en un lugar llamado Coyoles Central. Digo por casualidad porque en aquellos tiempos, cuando una mujer iba a parir en la Standard Fruit Company proporcionaban un vehículo que llamaban motocarro.

Este motocarro hacía un recorrido en el campo donde estaba la embarazada hasta el hospital de La Ceiba. Eso ocurrió con mi madre. Pero yo estaba muy urgido y reventé la fuente de mamá cuando pasaba por Coyoles Central en el motocarro.

Nací en la orilla de la línea, en una choza. Me atendió una partera que todavía busco -seguramente debe estar muerta- para darle las gracias, porque por ella estoy aquí en este mundo. Nací en un lugar que poco a poco he ido amando, incluso le he escrito unos seis poemas.

Nací el 9 de abril de 1941. A los seis meses llegué a La Ceiba. Esa en la confusión que tienen mis amigos y vecinos de La Ceiba, pero no, soy un campeño de Coyoles Central”.

Trayectoria

Entre sus escritos más conocidos están el libro “También del mar” (1991) y el poema “Vieja máquina del ferrocarril número 9”.

Perteneció al grupo de poetas caribeños La Voz Convocada y el Grupo Literario de La Ceiba. Colaboró con varias revistas y medios escritos donde ejerció el periodismo cultural.

Fue director de la Hemeroteca Nacional y también dirigió el plegable literario “Cuarto brujo”.

Obras literarias:         

  • 1961. Ser
  • 1966. Poema estacional
  • 1970. Entretanto
  • 1976. Memoria en mano
  • 1981. Rutina
  • 1983. Sin Olvidar la humillación
  • 1985. Andar
  • 1986. Digo, no es un decir
  • 1988. Pasión del claroscuro
  • 1989. Tiempo ganado al mundo

Premios:

  • Premio de literatura, Iztam Na (1982)
  • Premio latinoamericano de poesía, Roberto Sosa (1986)
  • Premio Centroamericano de poesía, Juan Ramón Molina (1988)
  • Premio Nacional de Literatura, Ramón Rosa (2003)

De su libro “Rutina”

Yojoa

Hermoso es el lago en la mañana

Visto desde la velocidad de un bus interurbano

Sobre todo, ahora que el sol lo toca con manos de niño

Y vuelan sobre un sueño verdaderamente azul palomas blancas.

Quisiera quedarme en esta orilla tranquila

Debajo de esos árboles de cabellos desordenados

Pero mi amor me espera en otro lugar

No menos bello que este

En su gran corazón cerca del mar.


Hace unos años, su hijo el periodista José Adán Castelar, le dedicó estas emotivas palabras en el día del padre:

“Me dio su nombre, la lectura y tantas cosas que no hay espacio suficiente en ninguna parte para apuntarlas. Con mi padre coincidimos en todo, menos en Facebook, así que mejor le doy un abrazo en persona”.

Me dio su nombre, la lectura y tantas cosas que no hay espacio suficiente en ninguna parte para apuntarlas. Con mi padre coincidimos en todo, menos en Facebook, así que mejor le doy un abrazo en persona.

Posted by José Adán Castelar López on Tuesday, March 19, 2013

¡Descanse en Paz maestro!

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