Deporte Nacional Nacionales

Esposa de José Vidal: “Esto fue negligencia de la policía como del equipo”

Los restos mortales del aficionado de 56 años, están siendo velados este lunes en medio del amargo triunfo del equipo de sus amores.

El Centro Comunal de la colonia San Miguel en Tegucigalpa, alberga este lunes la tristeza e impotencia de familiares y amistades de José Vidal Zuniga Espinoza (56), una de las víctimas mortales de la tragedia ocurrida ayer en el Estadio Nacional.

Don José, fiel hasta la muerte a su equipo Motagua, está siendo velado con la camiseta de su equipo amado extendida sobre su féretro; la piel que le gustaba vestir cada vez que jugaban las “águilas azueles”.

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La tarde del domingo, el deseo de celebrar otro campeonato lo llevó hasta el estadio Tiburcio Carias Andino, sin imaginar que lejos de fútbol y una fiesta deportiva, encontraría la muerte.

Su esposa, Reyna Abdely Fuentes Cantarero llora inconsolable la partida del hombre con el que estaba a punto de cumplir 22 años de casados.

 “Es el peor sentimiento, un dolor en mi corazón que no tienen idea (…) era mi esposo, el amor de mi vida”, confiesa desconsolada la viuda.

Doña Reyna expresó a ONCE NOTICIAS que su familia necesita apoyo en esta difícil situación.

“Los del Motagua ni se han aparecido para darle el pésame a uno, tanto ellos como la policía son los culpables de todo esto que pasó”, reprochó entre lágrimas.


Así como la familia de don José Vidal, otros tres hogares capitalinos lloran la pérdida de sus parientes tras la violenta estampida.

Carlos Alonso Torres Mendoza (56 años) es otra de las víctimas. Hoy está siendo velado por sus seres queridos y sin la presencia de sus cuatro hijos que viven en Estados Unidos y no pueden venir a Honduras para darle el último adiós.

Don Carlos falleció de asfixia provocada por el tumulto de gente que desesperados querían entrar al estadio para ver la final.

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Su cuerpo sin vida quedó tendido frente a la cancha donde su amado “Cicló Azul” se disputaba el bicampeonato. Ahora, el equipo de sus amores tiene la quinceava Copa, pero don Carlos ya no está para festejar el triunfo.

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