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Internacional

Enfrentados Rajoy y Puigdemont por la independencia de Cataluña

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El Gobierno español pide a Puigdemont que rectifique y que el diálogo deber ser “dentro de la Ley”.

 Puigdemont no aclaro el requerimiento del Gobierno central si se declaró o no la independencia en Cataluña

 

Carta de Carles Puigdemont

El presidente de la Generalitat de Cataluña, ha respondido por carta esta mañana al requerimiento del Gobierno español donde se le exigía dar este lunes como máximo una explicación sobre si el pasado 10 de octubre proclamó o no la independencia.

La misiva ha llegado esta mañana a La Moncloa y en ella, Puigdemont no deja claro si lo hizo. Pide dos meses para llevar a cabo un diálogo con mediación.

 Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, junto al vicepresidente catalán, Oriol Junqueras

 

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Respuesta de el presidente Mariano Rajoy

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Puigdemont sólo disponía de esas dos opciones si deseaba responder lealmente a lo que se le pedía. Cualquier respuesta debía empezar con una afirmación o una negación. Y no lo hizo. Su contestación vulneró por tanto una de las máximas de la conversación leal y eficaz según las definió el filósofo británico Paul Grice (1913-1988): la máxima de claridad.

Esta máxima debería constituir un pilar de la comunicación política, pero cada día vemos cómo se vulnera.

Sin embargo, Puigdemont sí responde indirectamente, y entre líneas, a la pregunta que le planteó Rajoy. Se apea de la claridad, pero se apunta a la insinuación. Y dice: “La suspensión del mandato político surgido de las urnas el 1 de octubre demuestra nuestra firme voluntad de encontrar la solución y no el enfrentamiento”.

En las cartas se percibe un cambio en esas palabras. Porque define así, en una segunda vuelta, lo que ocurrió en el pleno del martes 10 de octubre (que era el asunto sobre el que se le preguntaba): allí se produjo, dice, “la suspensión del mandato político”.

Por tanto, no se suspende ya la declaración de independencia (que, por otro lado, nunca se produjo formalmente), sino “el mandato político” surgido del referéndum ilegal. Eso permite interpretar que el presidente catalán concede un segundo paso atrás.

Ahora ya no da a entender que declaró la independencia y luego la suspendió, sino que precisa que se produjo un mandato en las urnas y se suspendió la intención de hacerle caso. Entre una y otra acción ha desaparecido la acción intermedia, y crucial, de declarar la independencia.

 

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