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CASO SIN RESOLVER: El crimen del talentoso periodista Arístides Soto quedó sin aclararse   

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Su padre y su madre todavía no hallan consuelo y lamentan que el poder político y económico doble la mano de la justicia hondureña

El crimen del talentoso periodista hondureño, Arístides Soto (29), asesinado un 6 de octubre de 2001, estremeció al gremio de los comunicadores y amantes del fútbol catracho que admiraban el profesionalismo del comunicador.

Lo más triste para la sociedad hondureña y para su familia que aún lo siente muy fuerte, es que pasaron 17 años y nunca se estableció con claridad quiénes fueron los verdaderos implicados en el crimen y por qué le arrebataron la vida.

Arístides Soto tenía 29 años cuando fue asesinado.

El domingo 7 de octubre de 2001 la selección nacional de Honduras recibía en juego clave por las eliminatorias, rumbo a Corea y Japón 2002, a su similar de Trinidad y Tobago, compromiso deportivo que le tocaba cubrir a Arístides.

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Sin embargo, ese mismo día, sin explicación alguna para sus colegas, éste no llegó a la transmisión y horas después se reportó como desaparecido.

Soto fue hallado tres días después de ser ultimado a golpes, en el fondo de un túnel del hotel Holliday Inn de San Pedro Sula, zona norte de Honduras.

Los últimos que lo vieron con vida fueron los colegas Walter Urbina y Edgardo Zúniga, quienes departieron con Soto en un bar del complejo hotelero.

Walter Urbina y Edgardo Zúniga.

Los periodistas Urbina y Zúniga fueron condenados el 2007 a 17 años de cárcel respectivamente. No obstante, fueron dejados en libertad con medidas cautelares.

Cabe señalar que Urbina fue recapturado el 2017 por no asistir a firmar a los juzgados respectivos de acuerdo a la medida judicial impuesta.

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Referente al caso, supuestamente los imputados presentaron grabaciones de audios de sus conversaciones efectuadas ese día con el fallecido, al tiempo que manifestaban que los tres iban juntos por el ascensor y Soto se despidió de ellos porque le tocaba subir pisos más arriba y fue allí donde lo vieron por última vez.

¿Su crimen involucró al poder económico y político?

Seis años después del asesinato (2007), el padre del comunicador social, Doctor Aristides Soto Alcerro, fue entrevistado por el periódico El Libertador y al ser consultado si el caso de su vástago enfrentaba poderes económicos, reflexionando, reconoció que:

“Si nosotros nos atenemos a lo que hemos oído, pues tiene que ser así, ese poder económico, o político, o lo que sea, es tan poderoso que no ha permitido que ningún mecanismo pueda llegar a penetrar en su interior; es tan poderoso que ni la acuciosidad de medios de comunicación, ni la fuerza que imponen algunas personas que trabajan en periodismo, ni los mecanismos de investigación más sutiles, han logrado penetrar la fortaleza de esas instituciones y de esos poderes que no tienen rostro”.

Soto era destacado por la soltura de palabra y la claridad de sus análisis en materia deportiva, fue asesinado a sus 29 años de edad cuando iba camino a convertirse en uno de los referentes en la comunicación nacional cuando su voz fue apagada.

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