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Ajuste fiscal, competitividad y equidad son los retos de Costa Rica para el 2018

Uptrend stacks coins,on the financial stock charts as background. Selective focus
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La desaceleración económica que ha vivido Costa Rica en los últimos años, la crisis del liquidez del Gobierno Central y el hecho de que la pobreza no se reduce o lo hace muy poco, son hechos ineludibles en la economía y la política nacional, que, sin embargo, han escapado del fondo de la discusión.

Cuando los temas por fin son tocados en los debates, se les aborda con ligereza o refiriendo “soluciones” poco realizables, tal y como lo comenta el máster en Economía y  director de los programas de Consejeros Económicos y Financieros, José Luis Arce.

Al ser consultado por Once Noticias, sobre los principales retos de nuestro país para el año 2018, fue claro en señalar que Costa Rica debe mejorar en competitividad, la equidad y el ajuste fiscal, tema este último que de no ser solucionado a corto plazo, hará caer al país en una emergencia.

Problema fiscal

Como lo dice el analista de Cefsa, desde hace más de una década, los gobiernos vienen hablando de la necesidad de hacer cambios en el materia fiscal, sin embargo los cambios no se dan y lo único que se hace es patear la pelota hacia adelante, supliendo las necesidades haciendo crecer la deuda del Estado, por lo que la solución hace el problema más grande.

“Los espacios para seguir demorando el ajuste y seguir con financiamientos relativamente baratos que mitiguen los efectos de la situación fiscal se han agotado, eso lo que significa es que el año próximo va a ser un año muy difícil, en donde la posibilidad de hacer un ajuste fiscal va a ser limitada por la situación política y eso lo que va a significar es que vamos a tener un déficit alto, igual que el de los años previos, más del 6% del PIB, pero financiado internamente y con menos espacios de financiamiento. Esto lo que significa es que las tasa de interés van a aumentar y que el crédito va a desacelerarse más”, comentó Arce.

Esto afectará a personas y empresas, ya que al pedir el Estado más dinero en el medio local, habrá menos dinero que prestar en el país, lo que elevará los intereses y por la reducción en poder adquisitivo y ventas, se hará también más difícil la creación de nuevos puestos de trabajo.

Sin embargo no se espera que para el 2018 haya una inflación elevada, inestabilidad de precios o crisis en el mercado cambiario (que suba mucho el dólar), pero el problema fiscal si se verá reflejado en una desaceleración de la economía, según comenta Arce, lo que también haría que las familias costarricenses sientan que no crecen sus ingresos.

Para Arce, lo que pasa ahora recuerda lo ocurrido en el ultimo semestre del 2012, en que el Gobierno no pudo optar por endeudamiento externo para cubrir sus necesidades, por lo que tuvo que recurrir a financiamiento interno, lo que elevó las tasa de interés y redujo los préstamos bancarios. El financiamiento que consiguió hace un par de semanas Hacienda (de $1.500 millones), le dará para cubrir gastos en los próximos cinco o seis meses.

“No se ha hecho el ajuste por las buenas y cada vez más nos aproximamos a un ajuste por las malas, que evidentemente no es nada bueno para nadie. (…) Cualquiera que sea que llegue a la presidencia de la República, va a tener que enfrentar el hecho de que si quiere hacer algo, va a tener que empezar por un ajuste fiscal importante, porque de otra manera no va a tener los recursos, ni siquiera para financiar el gasto corriente”, aseveró el economista.

Mejorar la competitividad

En cuento al tema de la competitividad del país, Arce señala que en los últimos años se han dado avances en este sentido, pero no en los principales temas, justo los más necesarios.

“Hay una agenda importante atrasada en esa materia, empezando desde lo obvio, como la infraestructura productiva, hasta temas que tienen que ver con trámites, altos costos operativos internos; acciones que requieren políticas publicas especificas, que van desde la inversión publica, hasta por ejemplo replantearse mercados como la energía, telecomunicaciones, promoción de competencia, en eso desgraciadamente no hemos avanzado nada, no solo en los últimos años, sino en los últimos ocho”, explicó.

Para este año, Costa Rica se ubicó en el puesto 47 entre 137 naciones del Informe Global de Competitividad 2017- 2018 elaborado por el Foro Económico Mundial. Destaca en temas como salud y educación, pero está bajo en innovación, eficiencia del mercado laboral, las instituciones estatales y la infraestructura.

“No hemos dedicado a pequeñas cositas que nos mejoran en los índices de competitividad, pero que en realidad es un truco, es una pírrica (cara victoria), me parece a mí, porque en lo profundo está aún sin hacerse”, finalizó Arce sobre el tema.

Falta de equidad

Por último, tema social es uno que no puede seguirse postergando según el análisis del experto de Cefsa, quien asegura que el tema se ha dejado por años. De hecho, Costa Rica no disminuye significativamente porcentaje de personas por debajo de la línea de la pobreza desde hace casi tres décadas.

“Gran parte de las demandas que la sociedad está planteando en los últimos años se deriva fundamentalmente de una percepción de que las oportunidad se han reducido para las personas y de que la distribución del ingreso se ha vuelto mucho menos equitativa a lo largo del tiempo, a pesar de que la economía sigue creciendo y de que algunos sectores tienen muchas oportunidades”, indicó el experto.

En el 2014 la pobreza alcanzó su nivel más alto, con un 22,4% de la población viviendo en esa condición y para el el año pasado, era un 20,5 el porcentaje de habitantes debajo de la línea de pobreza, lo que significó una leve mejoría, pero que 1/5 costarricenses no puedan solventar sus necesidades básicas.

“Ese tema va a ser fundamental, porque será un elemento que va a garantizar estabilidad política y que necesariamente pasa además por el tema de replantearse la naturaleza del gasto publico, porque gastamos mucho en educación y salud, en la dirección de mejorar esos elementos de equidad, pero a pesar de que gastamos mucho, la efectividad de ese gasto es muy limitada y esas son cosas que habremos de enfrentar, ojalá en un escenario de ajuste consciente por la buenas”, aseguró Arce.

Futuro próximo

Esos son los tres temas urgentes para el año entrante, todos tan urgentes como los otros, pues una eventual crisis (sobre todo en el tema fiscal) podría atrasar las otras temáticas por décadas.

“Ojalá no nos toque ese tema en medio de una crisis fiscal, económica, en donde los recortes suelen ser menos racionales y suelen responder más a las necesidades de corto plazo, en cuyo caso, ese ajuste va a ser mucho más doloroso y con mucha probabilidad tendría poco éxito, especialmente a resolver el tema en el mediano plazo”, dijo el analista.

Para Arce, es necesario que en el entorno político actual, con las elecciones encima, los candidatos no solo hablen del tema, sino que busquen acuerdos, que es lo mejor para el país.

“Hemos pasado en esta campaña por una ‘debatitis’ aguda, es decir, creo que hay un debate todos los días, debates de candidatos a diputados, debates de candidatos presidenciales, pero la verdad es que, la dinámica del debate es truculenta, porque han sido más que nada la manifestación de posiciones políticas muy simplistas.

No solo va a ser necesario el debate político, sino el compromiso de los grupos políticos de saber que las democracias se construyen con mayorías y que esas mayorías necesitan acuerdos, especialmente en políticas tan fragmentadas como es Costa Rica y como va a seguir siendo en las próximas décadas, entonces, si no entendemos que hay que negociar, que hay que llegar a acuerdos y los grupos de interés entienden que no pueden vetar acuerdos de facto, esta toma de decisiones por interese individuales, si eso no se entiende, viene un futuro muy oscuro, dese mi punto de vista, en las próximas décadas”, concluyó Arce.

 

 

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