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Abogado de Fabio Lobo apunta a contradicciones del Cachiro para bajar la pena de su defendido

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Manuel Retureta ha enviado un amplio memorándum a la Corte del Distrito Sur de Nueva York en el que muestra las inconsistencias existentes en los testimonios del Cachiro.

 

El 30 de mayo la jueza decidirá la pena de Fabio Lobo en la Corte de Nueva York.

Las repetidas contradicciones que la defensa de Fabio Lobo ha detectado en el testimonio del exjefe de la Banda de los Cachiros, Devis Leonel Rivera Maradiaga, están siendo utilizadas para desvirtuar algunos señalamientos sobre su cliente.

Cabe destacar que dentro de dos semanas se presentarán las conclusiones de las audiencias en las que participó el “Cachiro” como testigo de su propio socio y el 30 de mayo la jueza que conoce el caso dictará sentencia contra Fabio Lobo.

De acuerdo con la información, Fabio Lobo podría enfrentar una condena de hasta cadena perpetua; pero el juez valorará el hecho de que se haya declarado culpable del delito por el que se le acusa.

Bajo este contexto, el abogado Manuel Retureta, quien dirige la defensa de Lobo, el Cachiro habría incurrido en considerables contradicciones en el testimonio que ha brindado a la corte sobre su participación en el asesinato de 78 hondureños, sus “negocios” con Fabio Lobo y de haber pagado supuestamente fuertes sumas de dinero al expresidente Porfirio Lobo Sosa por permitirle el tránsito de drogas por el país.

De ser aceptadas, dichas pruebas podrían hundir de por vida a Fabio Lobo, pero si son rechazadas, podría beneficiarlo con una corta condena. La pena por haber conspirado para introducir drogas a los Estados Unidos sería de 10 años.

En la contestación que ha hecho Manuel Retureta, proporciona algunas consideraciones por las que considera inconsistentes las declaraciones del exjefe Cachiro.

Si bien Lobo reconoce que participó “en la conspiración de narcóticos con la que fue acusado”, rechaza haber poseído un arma peligrosa, haber sobornado a las fuerzas de seguridad, que participó en el envío de drogas a EE.UU. y que haya sido una pieza clave en el mando.

abogado Manuel Retureta dirige la defensa de Fabio Lobo.

“Habida cuenta de la falta de credibilidad de Rivera Maradiaga, así como de que su testimonio contradecía algunas de las alegaciones expuestas en el memorando previo a la audiencia del gobierno, el Sr. Lobo concluyó que era necesario presentar esta respuesta. El argumento adicional, la autoridad y las conclusiones de hecho y de ley propuestas serán presentados a la corte de acuerdo con el horario de exposición previamente establecido”, explica Retureta en el extenso documento.

Las contradicciones

Entre las argumentaciones que presenta la defensa es que el testigo del gobierno de EE.UU. –el exjefe cachiro–  incurrió en contradicciones, datos inexactos, informaciones alteradas como su presunta participación en el crimen de 78 personas, pues en fecha posterior cambió de postura y dijo que no había estado en las ejecuciones, por lo que Retureta espera que el juez tome en consideración sus argumentos.

Ante el tribunal federal, expone Retureta, el testigo clave “consideró necesario aclarar que sólo ‘causó’ la muerte de las 78 personas que había aceptado la responsabilidad de asesinar”.

“Para ser claros, al ‘causar’ esos asesinatos, las manos de Rivera Maradiaga están tan ensangrentadas como si lo hubieran hecho él mismo. Además, Rivera Maradiaga, líder de una importante organización narcotraficante, no pudo dar ninguna estimación de la cantidad de cocaína los Cachiros movida entre 2009 y 2013, ya que respondió ‘muchas toneladas’”.

“Para apoyar muchas de sus alegaciones, el gobierno decidió confiar en un solo individuo. En su memorando previo a la audiencia, el gobierno identificó a ese único testigo como ‘CW-2’. En la audiencia de Fatico, CW-2 fue revelado como Devis Leonel Rivera Maradiaga, uno de los dos hermanos que dirigía una organización violenta de narcotráfico conocida como ‘Los Cachiros’”.

Según el defensor, el testigo del gobierno estadounidense cambió su testimonio en unas tres ocasiones, “según Rivera Maradiaga, él no mató a esos 78 individuos, sino que ‘causó’ sus asesinatos”.

“El Sr. Lobo sostiene que es una distinción sin una diferencia. De hecho, Rivera Maradiaga era de sangre fría y lejos de ser contenida en su uso de la violencia. Actuó como juez, jurado y verdugo por al menos veinticinco individuos, que figuraban en el apéndice de su acuerdo de declaración de culpabilidad como simplemente ‘sospechosos’ de algo”, explica la argumentación de la defensa.

El jurista encuentra hasta raro que cuatro de los asesinatos enumerados en ese apéndice del acuerdo que tiene la fiscalía y la corte neoyorquina, fueron cometidos después que él había decidido entregarse a las fuerzas de seguridad de EE.UU.  Asimismo, le resulta hasta increíble que el último asesinato en el que admitió haber participado “fue el de la madre de su hermano mientras se encontraba en Canadá en noviembre de 2013”, precisamente, cuando ya colaboraba con las autoridades norteamericanas.

En esas fechas, Rivera Maradiaga sostuvo encuentros con agentes de la agencia estadounidense antidroga, la DEA, a fin de ofrecer colaboración al proporcionar nombres, fechas clave, lugares con los que se habría encontrado con altos funcionarios hondureños y agentes de las fuerzas de seguridad, quienes habrían participado en la conspiración para llevar estupefaciente al país que lo tiene como testigo.

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Inconsistencias

Asimismo, Retureta ha hallado varias inconsistencias en el aporte de datos hechos por el exjefe narco que, de ser probados ante el tribunal federal, serían un atenuante que ayudarían que la condena de Fabio Lobo sea de unos diez años de cárcel.

Entre las falencias encontradas por la defensa destacan el ingreso de unas 20 toneladas de cocaína a EE.UU. entre 2009 y 2013, “cabe destacar que esa fue la misma respuesta que le dio la cantidad de cocaína que su DTO (Organización Traficante de Drogas, en inglés) había movido durante su toda la existencia, comenzando años antes de 2009. A la información y la creencia, Rivera Maradiaga subestimó groseramente la cantidad de cocaína de la que su organización era responsable”.

“Como bien sabe el Tribunal, las acusaciones falsas de Rivera-Maradiaga no fueron corroboradas. La palabra de Rivera-Maradiaga, por sí sola, está lejos de ser suficiente evidencia, por lo que se debe ser muy cauteloso”, agrega.

Continúa señalando en el escrito que ha presentado que: “Rivera Maradiaga fue incapaz de recordar simples, pero importantes detalles, sin ayuda. Cuando se le preguntó por una estimación de las drogas que él ayudó a distribuir, no fue capaz de proporcionar una estimación real sin la ayuda de un abogado del gobierno”, es decir, que cada vez que olvidaba un dato que era de interés para el juez federal, debía ser “asistido” por abogados del gobierno con preguntas directas, las cuales se limitaba a decir “sí” o “sí, señor”.

En varios tramos del testimonio ofrecido a la corte, era necesario que el abogado del gobierno hiciera preguntas importantes para obtener la respuesta deseada. Aun así -prosigue-, Rivera Maradiaga no fue puntual y preciso con las respuestas o se limitaba a decir “no recuerdo”; a veces, decía a su interlocutor “¿te acuerdas?” cuando respondía de manera negativa a las preguntas. Retureta insiste en su tesis que el testigo cambió en varias ocasiones sobre hechos por los cuales fue capturado su cliente en Haití en 2015.

Además, prosigue el letrado, se negó a estimar si los ingresos que los Cachiros recibían como resultado de la droga que enviaban a EE.UU. eran de aproximadamente a dos o trescientos millones de dólares. “Incluso afirmó que no sabía si su familia estaba involucrada en la conspiración del narcotráfico por la cual se declaró culpable ante esta Corte”, explica la tesis de la defensa.

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Lagunas mentales

Otro elemento que podría beneficiar al hijo del expresidente Porfirio Lobo, es que Rivera Maradiaga, no ha podido recordar con fina precisión algunos “eventos importantes” en su vida. “Rivera Maradiaga admitió durante su testimonio que participó en sesiones de información conjuntas con su hermano (Javier Eriberto). Los decomisos conjuntos ocurrieron por lo menos quince (15) ocasiones”.

Según Rivera Maradiaga, explica Retureta, cuando se le dio la oportunidad, él y su hermano se consultaron y se asesoraron mutuamente respecto a su cooperación con las autoridades judiciales de EE.UU. por lo que tuvieron de proporcionar información coherente con sus relatos.

Durante el proceso que se le sigue a Fabio Lobo, su defensor asegura que el exjefe narco que sirve como testigo “ha hecho esfuerzos exhaustivos para minimizar su responsabilidad por acciones criminales”. Aunque el gobierno ha intentado presentar a Rivera Maradiaga como inquebrantable, “esa representación está lejos de ser precisa”.

La jueza hará su cálculo para dictar la pena

El Sistema Federal de los Estados Unidos  cuando una persona se declara culpable (como lo hizo Fabio), empieza un proceso de decidir cálculos de las pautas de sentencia, el cargo lleva unos puntos debajo de esas pautas, en el análisis del caso de Fabio había cuatro puntos que el gobierno y la defensa no llegaron a ponerse de acuerdo, si Fabio era un líder, si había pagado soborno, si estaba involucrado directamente en importación y si tenía una arma cuando estaba haciendo todo esto y usaba esa arma para facilitar el tráfico de drogas. Lo que está ocurriendo ahora es que los dos lados del proceso no están de acuerdo en esos puntos y en el centro está un réferi, que es la juez.

Cómo es el proceso de puntaje

Explica que en la pauta de sentencia de los Estados Unidos una persona puede recibir más puntos debajo de esa pauta si es un líder; si es una persona que está en un camión y recibe algo, entonces no es un líder; si es una persona que compró un camión y dio las rutas y dijo adónde va ese camión, esa persona, es un líder.

Y la pauta dice que, si eres un líder, podemos subir cuatro puntos; si eres alguien que solo estaba supervisando, te vamos a dar dos puntos, cuando se suben los puntos se sube la recomendación de sentencia.

“Cuando los jueces se sientan para analizar la sentencia, el sistema tiene estas pautas, por ejemplo, si una persona cometió un fraude y el fraude es de un millón de dólares, por qué no empiezan en el nivel 28, que a lo mejor llevan 10 años de sentencia; los jueces no están amarrados a eso, pero los jueces lo consideran, como un lugar razonable para empezar”, sostiene.

¿Podría el Cachiro salir caminando libre?

Ante esta interrogante, Retureta indica que la juez tiene la última decisión. “El gobierno no te puede decir eso, la defensa no te puede decir, el acusado no te lo puede decir y definitivamente el reporte en los periódicos no lo pueden decir, porque al final será la juez, tomando en consideración todas las cosas que ocurrieron, la información que ella tiene para tomar esa decisión. Una persona que tiene los cargos que Devis se declaró, nosotros introducimos en la audiencia el acuerdo de declaración de él, se declaró con cargos llamados empresas criminales continuando (CCE), es decir que llevan vida y no se declaró a uno sino a tres”.

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Luis Hernandez

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