Sucesos Titulares

Vigilante de tienda de Choluteca da gracias a Dios que no acabaron con su vida

Narra la angustia que vivió cuando tres individuos llegaron a prender fuego a al negocio que cuidaba.

 

El celador de la tienda “explosión shoes”, ubicada en la céntrica calle “Vicente Williams”, se vio sorprendido por delincuentes que llegaron en horas de la noche y no precisamente a buscar zapatos.

Relató la forma en que dos personas armadas de forma rápida lo atacaron a golpes, sin darle oportunidad siquiera de escapar de ellos. “Sucedió pues que se paró un carro desconocido al pie de la cadena en la calle y se bajaron dos personas con una almádana y una pistola en la mano, mientras otro se quedó en el carro”, relató.

vigilante gracias a Dios

Ante semejante ataque, el celador relata que no le quedó más remedio que buscar cubrir su rostro con los brazos; pero incluso ni de eso se pudo librar. “Atracándome a mi y yo pues no hallaba otra manera de cubrirme, debajo de la escalera pequeña, suplicándole que no me matara, llorándole por dos hijos que tengo, que lo quiero y cuales trabajo, ganándome el dinero honradamente, para ellos y mi doña”, relató de muy contristado por los tribulación que le tocó vivir de forma repentina.

“Posteriormente recibiendo golpes en las piernas, en las rodillas y las manos”, todo eso continuó hasta que con la herramienta descrita procedieron a romper la puerta de hierro principal y prender fuego al negocio con bombas “molotov”.

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“Le prendieron fuego golpeando el metal con una almádana y después que reventaron el metal, le dieron golpes al vidrio y lo quebraron”, hecho esto los dos atacantes se dispusieron a encender el fuego, circunstancia que el vigilante aprovechó para escapar de ellos. “Y yo corrí hacia arriba a la propiedad ajena a esconderme”, recordó.

vigilante gracias a Dios

Al llegar la policía lo llevaron al hospital, cabe destacar que este empleado no contaba con arma asignada, lo que bien pudo favorecer para que le perdonaran la vida. “Le doy gracias a Dios que estoy vivo y que no me mataron”, finalizó. La policía sospecha que la acción sebe como represión por el no pago de la extorsión, desafortunadamente muy común en estos tiempos.

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